| “Hace rato que estamos entusiasmados con el equipo” |
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Nacional está pasando por un buen momento a nivel internacional y local, donde ya tiene asegurada las finales por haber ganado el torneo Apertura. No obstante la mirada y el entusiasmo de los hinchas apuntan a la Copa Libertadores, ya que hace más de 20 años que ningún equipo uruguayo se corona Campeón. El equipo está a 90’ de pasar a semifinales del torneo, y el entrenador Gerardo Pelusso habla sobre la Libertadores, Palmeiras, el actual momento tricolor y cómo vienen trabajando. Además, Pelusso sentenció: "El hincha de Nacional tiene que estar muy tranquilo porque tiene una institución de verdad, con un proyecto serio y no de mentira".
-¿Cómo transitan estas dos semanas sin competencia oficial?
Pensando en buscarle lo positivo a las cosas, algo de lo que habíamos programado se hizo. Pero no todo y fundamentalmente se entorpeció por el problema de la gripe, se vinieron estos fríos terribles y tenemos un grupo importante de jugadores enfermos; algunos se están recuperando, otros se recuperaron y volvieron a caer, entonces eso no solamente entorpeció sino que complica.
-Porque no pueden entrenar.
No pueden entrenar y quiebran el nivel deportivo que tenían hasta la enfermedad, porque la gripe son dos, tres o cuatro días y se recuperan, pero ahí hay una pérdida del nivel que venían teniendo. Habíamos cerrado la semana anterior con dos partidos, uno en Tacuarembó y otro contra Wandereres de forma excelente y cuando nos reintegramos aparecen todos los problemas.
-¿Cómo piensa que va a llegar al partido de Palmeiras?
Pensamos que vamos a llegar bien, lo que pasa es que este es un momento de preocupación para mi, porque tengo dos jugadores en la
selección mayor que están en Venezuela, hay que ver cómo vuelven, tuvimos algunos chicos en la selección juvenil y ahí para completarla se nos han lesionado dos chicos, que son Mauricio Pereyra y Calzada. De los que estaban con fiebre se integró Federico Domínguez y los demás están en recuperación. Hasta el viernes o sábado no los vamos a tener a todos y hay un partido por el campeonato Uruguayo que lo vamos a jugar con un equipo de alternativa. El equipo que vamos delineando para jugar contra Palmeiras va a hacer fútbol el viernes contra Cerrito y lo vamos a dejar aparte.-¿Estuvo de acuerdo con la decisión de la comisión directiva de priorizar las finales del Uruguayo y la Copa, poniendo un equipo de alternativa para las dos últimas fechas del Clausura?
Es en conjunto. El trabajo siempre es en equipo. Por lo menos hasta ahora fue así. El día que no sea en conjunto, yo no me quedó más en Nacional. El día que dirija el equipo y no estemos de acuerdo con la política deportiva del club y con las ideas y el camino que quiere seguir el gerente deportivo (luego venimos nosotros, el cuerpo técnico), yo no trabajo mas, porque así deben ser las cosas. Hemos tenido por el camino muchas discusiones y conversaciones para ponernos de acuerdo en lo que debemos hacer, pero siempre llegamos a un acuerdo. No es éste el caso, no hubo que discutir nada, porque cuando quedamos fuera del campeonato Clausura, sin posibilidad en la Tabla Anual y con chance de clasificar a semifinales de Copa Libertadores y tenemos las finales del Uruguayo, no se necesita ser muy inteligente para coincidir en que la prioridad tiene que ser esa.
-¿Nota que hay una ilusión, un sueño del hincha en esta Copa Libertadores?
Por algo será. Nadie se entusiasma gratis con nada. Hay una cosa que se vino forjando hace bastante tiempo, que es el plantel, el equipo, el ascenso de los jóvenes que nos dieron un impulso muy grande, como que todo viene creciendo en forma conjunta. Desde la institución, los socios, el entusiasmo que hay en el Parque Central, los juveniles, los grandes, la identificación que tienen con el club, la importancia que tienen dentro del plantel, es un conjunto de cosas que es lo que te da las fuerzas para impulsarte. Hace rato que estamos entusiasmados con el equipo. Tratamos de mantener el equilibrio porque sino lo tenemos no hay posibilidades de seguir, porque una euforia desmedida no conduce a nada, como en otras oportunidades el no tener fé en que las cosas van a salir, al final te dejan por el camino. Pero ahora estamos en un equilibrio justo. La hinchada está con un entusiasmo grande, pero nosotros tenemos la obligación de mantener el equilibrio que nos permita jugar con la cabeza los partidos.
-El entusiasmo se nota en los partidos por la Copa, donde las entradas vuelan desde el primer día.
Hoy en el entrenamiento yo hablaba con los jugadores y les decía, ese muchacho que está ahí, que fue jugador de Nacional, que es Edison Suárez, ustedes lo conocen de la vuelta y a lo mejor no saben que es uno de los que integró el plantel del último equipo uruguayo que estuvo en una semifinal de la Copa Libertadores, que fue Danubio en 1989. Hace 20 años de eso y hoy nosotros tenemos la posibilidad. No hay mucho más para pensarlo. Ellos lo saben, estamos todos involucrados en este proceso. La cosa viene bien, ahora, la vamos a tener que plasmar el miércoles.
-Y en el plantel hay muchachos que no habían nacido cuando Nacional fue campeón de la Libertadores e Intercontinental por última vez.
Imagínate, hace 21 años y nosotros por debajo de los 20 tenemos unos cuantos. Qué increíble lo que está pasando con el fútbol uruguayo, que lo tenemos que analizar, porque siempre vivimos del día a día. Antes del partido contra Brasil eramos una máquina, después somos un desastre. Entonces, ni una cosa ni la otra, estamos en un país que no llega a los 4 millones de habitantes y que tiene un montón de dificultades. Y la gente pretende que el fútbol no tenga nada que ver con el país, pero tiene que ver, porque los jugadores de fútbol son uruguayos, los clubes son uruguayos y si venden a los chicos antes de los 20 años es porque la parte económica se sostiene solamente de esa manera. Estamos dentro de esa realidad del país, tenemos que ser conscientes de eso. Hay que apelar a las fortalezas que tenemos, que son muchas.
-¿A qué se debe el cambio en el estadio de ánimo de la gente?
La historia nos juega una mala pasada en ese sentido, porque como fuimos campeones del Mundo a principio de siglo y en 1950, más los clubes uruguayos con todas las copas que ganaron. Pero eran otros tiempos, era otro país, otra economía. Del Nacional que más me acuerdo, por razones lógicas es el primero que ganó en 1971, porque yo jugaba en la Cuarta ese año y me tocó jugar en las preliminares de los fenómenos. Me cambiaba al lado de ellos y veía todos los partidos. Ese Nacional tenía a Luis Artime que fue durante 10 años el 9 de la selección argentina, hoy el 9 de la selección argentina puede ser cualquiera, en esa época era uno solo, Luis Artime, goleador en Argentina, acá y en Brasil; estaba Manga, arquero de la selección de Brasil y tenía al mejor jugador del fútbol chileno que era Nacho Prieto y que no siempre era titular, teníamos un poderío económico que nos daba para tener a los mejores jugadores de Sudamérica. Hoy estamos lejísimos de esa realidad, cambió el país, cambió la economía y eso se refleja lamentablemente en el fútbol. La gente quiere triunfos porque somos un país con historia, pero nuestra realidad nos tiene lejos de las potencias. Y lamentablemente, lo he podido palpar de cerca porque viví en Ecuador, en Chile, en México y en Perú, los países del Pacífico tienen un crecimiento importantísimo en todos los niveles que nosotros lamentablemente no tenemos cómo crecer, porque lo grave de nosotros es eso. Acá se trabaja muy bien en divisiones inferiores, a las personas que están para detectar los talentos no se les escapa ninguno en todo el país, no hay rincón de este país que un jugador con condiciones se escape, cosas que en Ecuador se escapan de todos lados, en Perú tienen 25 millones de habitantes y solamente en Lima hay tres equipos que trabajan en divisiones inferiores, el resto del país no lo hace, no tienen explotado el potencial que tienen y en Colombia tampoco. Cuando ellos exploten todo lo que tienen, las diferencias van a ser mayores a favor de ellos, lamentablemente. Es una realidad incuestionable.
-¿Qué se debe hacer?
Tenemos que insistir en tecnificar al máximo cada una de las áreas. Más habitantes de donde sacar jugadores de fútbol no tenemos, posibilidades económicas se irá mejorando a través de la infraestructura pero todo es muy lento, entonces tenemos que apuntar que desde los que trabajan en la función de rastrear a los futbolistas, desde ahí para adelante hay que tecnificar al máximo, mejorar la calidad de los entrenadores fundamentalmente y por ende va a mejorar la calidad del trabajo. Eso es lo que nosotros tenemos para hacer, pero no mucho más.
-¿Cómo se mejora la calidad de los entrenadores?
Dándole mayor formación, que tenga una formación cada vez más profesional, exigente y eso tiene que ser en todo el país, porque si vez cualquier selección uruguaya, hay un porcentaje de futbolistas que son del interior, entonces esos chicos ¿con quiénes hacen sus primeras armas? Por más que ahora están viniendo cada vez más chicos al fútbol profesional. Esa es otra problemática que también hay que encararla y hay clubes que ya lo hicieron. Esos chicos hacen sus primeras armas con los entrenadores del interior, entonces éstos necesita perfeccionarse tanto como los de la capital. Esas son las cosas a las que tenemos que apuntarle.
-También es personal eso, la voluntad que tenga cada uno de mejorar.
Si, pero lo digo porque yo me formé en el interior. Es una mezcla de muchas cosas, jugando en el exterior y también haciendo mis primeros cursos, pero después viví siete años en Florida, dirigí en Florida y formamos la Asociación de Entrenadores de Fútbol de Florida. En ese momento hicimos en Florida el primer congreso para entrenadores del interior y fueron en un fin de semana 350 entrenadores de todo el país, pero fue la única vez que se hizo. Y trajimos muy buenos docentes y expositores, como Pichón Núñez que estaba viviendo en España, Luis Cubilla estaba en Paraguay, el profesor Caminatti, Jorge Degedus, profesionales de altísimo nivel. Eso hay que hacerlo. Hay muchísimos entrenadores en el interior que les gusta el fútbol y que tienen vocación igual que cualquiera de Primera división y de repente no tienen la posibilidad de capacitarse, porque son gente grande, que tienen familia y no pueden venir a hacer un curso en Montevideo de lunes a viernes. Esas son las armas que tenemos que darle, lo mismo que a los profesores de Educación Física, que pueden llegar a hacer una tarea muy importante en las edades tempranas de los chicos. En Florida, donde yo conozco, tenemos al Intendente que es futbolero, porque jugó al fútbol, porque fue periodista deportivo, entonces entiende y sabe cuáles son las necesidades, entonces apoya mucho al deporte.
-¿En Nacional cómo se trabaja?
Muy bien. Los resultados no vienen solo, no son obra de las casualidades. Si Nacional hoy tiene una generación de futbolistas excelentes, que son los chicos que están en la Sub 20, no están ahí de casualidad. Si nos detenemos un segundo en un detalle, nos damos cuenta que no es casualidad. De esos chicos que están en la Sub 20, que juegan en Primera y que algunos son figuras, hay uno que es de Noblía, un pueblo que está en la frontera con Brasil, que es Nicola Pérez; hay uno que es de Tarariras, Facundo Píriz; hay uno que es de Santa Lucía, Maximiliano Calzada; hay uno que es de Paysandú, Nicolás Lodeiro; después está el Morro que era de Colón y otros chicos de Montevideo. ¿Qué quiero decir con esto? Que no aparecieron porque sí en Nacional, alguien los descubrió primero que nada, los rastreó y los trajo, y después está la calidad de los entrenadores que tenemos en divisiones juveniles que son de altísimo nivel. Y hay un proyecto que está impulsado por una persona que conoce muy bien toda esta problemática, que es Daniel Enríquez, porque fue jugador del club, nadie le va a contar ninguna historia porque salió campeón del Mundo con Nacional, fue entrenador, trabajó muchos años en inferiores y hoy es el gerente del club. Como conoce todo llevó adelante el proyecto, yo digo que es el alma Mater. Los esfuerzos a veces pueden ser muy valiosos, pero si no hay un trabajo coordinado la cosa no funciona, es como los equipos, pueden tener muy buenas individualidades, pero si no trabajan en conjunto el cuadro no gana. Daniel ha conglomerado todos los esfuerzos, conocedor de la historia y lo está haciendo muy bien. Después hay otras cosas que también coinciden para que el crecimiento de Nacional no quede solamente en esta generación y chau, que es la visión que tiene el presidente y la directiva, hacer un proyecto pensando en el futuro. La confianza y la tranquilidad que debe tener el hincha de Nacional, no es que Nacional está bien en la Copa Libertadores, estamos invicto con muchas ilusiones de pasar adonde hace mucho tiempo no se llega, yo estaría muy tranquilo si fuera hincha de Nacional y nada más, porque los juveniles están trabajando bien, la infraestructura está cada vez mejor, cada vez tiene más socios el club, el Parque Central está creciendo. Entonces digo, los pilares fundamentales que tiene que tener una institución están todos firmes. Si Nacional gana la Libertadores, es el sueño de todos, sería fantástico, se daría en un momento increíble del club, pero si Nacional no gana la Libertadores, sigue creciendo a paso firme, no lo voltea nadie a Nacional. Hay una cosa que es fantástica, hasta la Séptima división todos entrenan en Los Céspedes y eso es fantástico, es una familia. La integración es muy sencilla. Con el primer equipo hemos hecho prácticas hasta con la Sexta división y el entrenador me decía no te imaginás qué nervioso que están los chicos, no durmieron la noche anterior porque iban a jugar contra el Primero y entre ellos estaba el hermano de Fornaroli, el Tunita chico, y eso que era alcanzapelotas y se pasaba con nosotros. Se van conociendo entre ellos y hay una familia. El de abajo conoce al de arriba y estos chicos que llegaron al primer equipo con toda naturalidad y jugaron, no es obra de la casualidad, hace rato que están tomando contacto y se tienen confianza. A mi me pasó, nosotros entrenábamos en la cancha de Wanderers cuando estaba en la Quinta de Nacional, un día nos invitaron a Los Céspedes y no me animaba ni a entrar, veía a los jugadores de Primera y no quería ni saludarlos, porque eran unos monstruos. Eso no pasa hoy, porque es una familia y los chicos permanentemente se les pide y se les recuerda, como lo hicimos con Coates por ejemplo, que cuando jugaba en Quinta lo llevamos a hacer la pretemporada en enero de 2008 simbolizando lo que pretendemos del club, que era un premio para toda la divisional que fueron campeones y la prueba está, estaban Mauricio Pereyra, Calzada, el Morro. Los tres goles más importantes, desde que estoy en Nacional los hizo el Morro y era un guacho de Quinta división cuando llegué. Hizo el que nos dio la Liguilla contra Defensor (porque nadie se olvide que estamos en la Libertadores porque ganamos esa Liguilla con mil dificultades), después le ganamos el Apertura a Danubio con gol del Morro y el otro día le empatamos a Palmeiras en Brasil con un gol del Morro y tiene 18 años. Todo con naturalidad, cuando suben no hay nadie que está asustado porque lo hacen permanentemente. En la sanidad se atienden todos con los mismos médicos, en el gimnasio trabajamos todos en el mismo, desde el crack más grande hasta el chiquito de Séptima.
-Una prueba de que el proyecto sigue es que Nacional ganó nuevamente este año la Punta Cup con otra generación.
Cuando sale campeón Nacional en la Punta Cup, nosotros estábamos jugamos en el exterior, por una Copa Libertadores, donde había cuatro jugadores que salieron campeones de la Punta Cup el año pasado y estaban con nosotros en el plantel. Por eso digo, es un trabajo en conjunto. El hincha de Nacional tiene que estar muy tranquilo porque tiene una institución de verdad, que tiene un proyecto serio y no de mentira en una hora donde todos hablamos de un proyecto y la mayoría no sabe lo que es, acá hay un camino, mal bien o regular seguimos el mismo caminito. El que me hizo saber el presidente, que me encantó la idea, cuando me llamó a Perú y no pude venir porque yo tenía un compromiso de palabra y era como si estuviera firmado con Alianza, pero sin conocernos estuvimos hablando como una hora y media por teléfono con Alarcón, y cuando me explicó qué estaba haciendo el club y qué quería hacer. Dije, si este hombre en los hechos concreta lo que me dijo, es fantástico. Y esa conversación que tuvimos por teléfono fue la misma que tuve personalmente cuando nos conocimos en un asado en Florida porque se estaba viendo la posibilidad de que yo llegar a Nacional, y hablamos exactamente siempre de lo mismo cada vez que hubo que hablar en los momentos más difíciles, cuando quedamos eliminados de la Libertadores y perdimos el Uruguayo, nos reunimos y me recordó que éste es el camino que íbamos a caminar y es el que vamos a seguir y después que perdimos los dos clásicos y estábamos todos anímicamente destrozados, me lo reiteró y ahora ya no hay necesidad de que me lo diga. No hay dos acá, es clarito. El respeto a la institución es lo más importante, el jugador se siente orgulloso de estar en Nacional, que los grandes tienen que ayudar a los chicos y que los chicos crezcan. Esa es la parte deportiva que me corresponde a mí en el todo, que es lo que llaman Cultura Nacional, que no es más ni menos que fortalecer las cosas básicas de la institución. ¿Qué es lo que le falta a Nacional desde el punto de vista institucional? Concretar en lo económico todo lo que gestó. Lamentablemente, para los intereses del equipo, tener que vender alguno de estos chicos para poder solventar una situación complicadísima desde lo económico, hoy financieramente el equipo está estable y lo va a solucionar a corto plazo, se lo vengo diciendo hace un año y medio, quédese tranquilo, que en diciembre de 2009, cuando termine su mandato, Nacional está al día. Va a tener que decir no, a éste no lo vendo, tranquilo, porque la producción está. Es lo único que le falta a Nacional para seguir proyectándose. Cada vez hay más canchas en Los Céspedes y cada vez están más lindas.
-Todo eso es lo que tiene que poner en la balanza el hincha cuando el equipo pierde y está con el ánimo por el piso. Levantar la mirada.
Te lo digo yo como entrenador que sería más fácil para mí decir el equipo está bárbaro, estamos invictos en la Copa, la imagen de Nacional cambió, yo estoy contactado con gente del exterior. Hay gente de Portugal me dijo que la última vez que Nacional fue allá parecía un cuadro de barrio, es duro, es la imagen que dejó. Y esa misma gente vino acá el año pasado cuando jugamos contra Flamengo y dijeron este Nacional es otra cosa. Yo sé que es el Club Nacional de Football, no es el Club Nacional de Bochas, y los resultados son fundamentales, pero dejemos de lado los resultados que si vienen sería la frutilla de la torta, todos queremos eso, pero en el fútbol nadie le puede asegurar a nadie que vamos a ganar porque ahora nos enfrentamos con los mejores, podemos ganar y podemos perder, pero la institución, gane o pierda, de aquí en adelante va a seguir ganando porque está sólida en todos lados. Ese es el mensaje que le doy al hincha, porque el hincha es hincha hoy si gana o si pierde, pero va a seguir siendo hincha mañana, pasado, dentro de 10 años y es la tranquilidad que tienen que tener.
-Para el cuerpo técnico también es un respaldo grande trabajar con ese apoyo institucional.
Lógicamente, sobre todo para el que le gusta trabajar de forma ordenada, prolija y hacia determinado lugar. Porque dirigir un cuadro, armarlo, a ver si gana o pierde el domingo y nada mas, ya pasé por esa etapa. Hoy quiero otras cosas. Porque para dirigir para ver que pasa, tengo en cualquier lado, pero lo que quiero es involucrarme en algo más importante y sobre todo en el equipo que me abrió las puertas. Cuando me vine con el bolsito de Florida me vine al Parque Central y viví ahí, por eso hablo con orgullo del Parque Central, sé lo que es pasar frío y hambre en el Parque Central, esa película no me la cuenta nadie porque la viví en épocas muy difíciles. Y hoy por suerte, en otra de las cosas buenas de Nacional, tienen una casona con chicos becados, que estudian, que tienen cocinera, que comen, que tienen asistente social, sicólogos y están muy bien atendidos. Yo voy a visitarlos y les cuento, no para hacerme el héroe, mirá que era difícil en la época mía, valoren lo que tienen, porque yo primero viajé en tren seis horas todos los días para venir a practicar. Y la verdad que lo valoran mucho. Y los que hoy están en Primera no se olvidan de las divisiones juveniles, tienen un ratito libre y se van abajo a los vestuarios de Cuarta y Quinta a saludar a los gurises, les pasan zapatos de fútbol, se acuerdan cuando no tenía zapatos, ahora tienen, firman con las grandes marcas deportivas.
-A veces también hay que bajarlos a la tierra y esa es otra de las tareas del entrenador.
Y sí, somos docentes, pero no solamente con los de 18 años, también con los de 30 o 34, porque es así. Con los chicos el mensaje es clarito desde que llegan; ahora acá hay una línea, les explicamos qué queremos de ellos y cómo hacerlo, se terminó aquello de si estoy en el primer equipo no bajo a Tercera porque no estoy motivado, acá el que juega en Primera juega en Primera, el que está en el banco está en el banco y el que no está en el banco juega en Tercera. Tienen que tener el orgullo de jugar en Tercera división. Ya no hay más espacio para los malos entendidos, las cosas básicas están todas claritas y esta generación lo único que nos dieron son satisfacciones.
-¿Qué puede pasar el miércoles 17 contra Palmeiras después del 1-1 conseguido en San Pablo?
El partido fue bueno, el resultado también, pero tenemos que encontrar el equilibrio y no pasarnos de la raya creyendo que está todo logrado porque no es así. Además los antecedentes recientes dicen que no está todo ganado. Palmeiras por ejemplo, en la fase anterior fue a jugar el último partido en Chile contra Colo Colo y Colo Colo empatando clasificaba, pero no empatando 0-0 como ahora nos sirve a nosotros, cualquier empate le servía, con un estadio lleno, jugando de local, pero Palmeiras faltando tres minutos le hizo un gol y quedó afuera Colo Colo, y siguió Palmeiras. Boca le empató 2-2 acá a Defensores fue a definir en la Bombonera, estaba todo listo ya estaban clasificados y quedó afuera. Entonces el partido del miércoles es una final, hay que jugarla; digo que estamos en una posición de privilegio, pero hay que ganar la final. Es el partido más importante que tenemos ahora.
Por Juan José Díaz
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Nacional está pasando por un buen momento a nivel internacional y local, donde ya tiene asegurada las finales por haber ganado el torneo Apertura. No obstante la mirada y el entusiasmo de los hinchas apuntan a la Copa Libertadores, ya que hace más de 20 años que ningún equipo uruguayo se corona Campeón. El equipo está a 90’ de pasar a semifinales del torneo, y el entrenador Gerardo Pelusso habla sobre la Libertadores, Palmeiras, el actual momento tricolor y cómo vienen trabajando. Además, Pelusso sentenció: "El hincha de Nacional tiene que estar muy tranquilo porque tiene una institución de verdad, con un proyecto serio y no de mentira".
selección mayor que están en Venezuela, hay que ver cómo vuelven, tuvimos algunos chicos en la selección juvenil y ahí para completarla se nos han lesionado dos chicos, que son Mauricio Pereyra y Calzada. De los que estaban con fiebre se integró Federico Domínguez y los demás están en recuperación. Hasta el viernes o sábado no los vamos a tener a todos y hay un partido por el campeonato Uruguayo que lo vamos a jugar con un equipo de alternativa. El equipo que vamos delineando para jugar contra Palmeiras va a hacer fútbol el viernes contra Cerrito y lo vamos a dejar aparte.