| Emociones afuera de la cancha |
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| Sábado, 16 de Mayo de 2009 16:01 |
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Los entrenadores de fútbol (y de cualquier disciplina deportiva) obtienen premios cada fin de semana cuando su equipo gana o vuelca en el campo de juego todo lo que ensayaron en la semana. Pero también los técnicos vibran y se regocijan cuando son distinguidos desde afuera del club y de sus hinchas. Gerardo Pelusso lo vivió en carne propia más de una vez.
Además de las vueltas olímpicas, tal vez el mayor premio que recibió el entrenador fue el que le asignó el Comité Olímpico Uruguayo en junio de 2005. Luego de la fantástica temporada que Pelusso alcanzó con Danubio en 2004, fue distinguido con el “Olivo Olímpico”, premio al Mejor Entrenador Deportivo del año.
“Tenía el conocimiento de que iba a ser premiado como el mejor entrenador de fútbol de la temporada pasada, pero no de que iba a tener la chance de ser destacado como el Olivo Olímpico. Fue una gran emoción”, reconoció Pelusso tras la ceremonia que se llevó a cabo en el Edificio Libertad (sede de la Presidencia de la República).
El floridense agregó que el premio, “en primer lugar no me va a cambiar mi manera de pensar, ya que soy un convencido de que las personas por sí solas no consiguen nada en el deporte. Todo es en función de equipo y en la unidad de los esfuerzos. Agradezco a Danubio la posibilidad de trabajar en una gran institución, donde nos brindaron todo lo necesario para poder realizar la tarea en buena forma. Posteriormente no me quiero olvidar del plantel, que demostró sus condiciones y creyó en la idea que les planteamos y por sobre todo de mi cuerpo técnico, que hace muchos años me acompaña”.
Por último, Pelusso señaló: “Evidentemente que hay una carrera de sacrificios y sinsabores como lo es generalmente la vida del entrenador, ingrata y dura. Para ser entrenador de fútbol hay que tener vocación y yo tengo un ciento por ciento de ella para dedicarme con todo a esta profesión”.
Ese mismo año, pero unos meses antes, el prestigioso diario uruguayo Ultimas Noticias lo votó como el mejor entrenador de fútbol por su campaña al frente de Danubio, Campeón Uruguayo de 2004. Anualmente este periódico destaca a los Mejores Deportistas.
Asimismo, en enero de 2007, después de coronarse Campeón de Perú con Alianza Lima en 2006 (cuando Pelusso tomó el equipo, éste estaba en posiciones de descenso), la empresa “Menéndez Sports” lo premió como el mejor entrenador durante una ceremonia que se realizó en un exclusivo restaurante de Miraflores. La fiesta, donde concurre mucha gente de la prensa y ligada al fútbol, se viene consolidando como una sana costumbre al terminar cada temporada en Perú.
Premios que llenan de orgullo al entrenador, al hombre, que hablan del reconocimiento a una labor bien hecha, pero que, sin dudas, también desafían a mejorar y Pelusso ha demostrado que lo tiene claro.
Por Juan José Díaz
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| Última actualización el Domingo, 08 de Noviembre de 2009 16:50 |



Gerardo Pelusso recibió en 2005 el Olivo Olímpico, premio que anualmente otorga el Comité Olímpico Uruguayo al Mejor Entrenador de la temporada. Además, fue distinguido como Deportista del Año por el diario Ultimas Noticias y como Mejor Entrenador de Perú en 2006.