Bola González cuenta su historia en México PDF Imprimir E-mail

Después de casi ocho años en México, donde conversó con los magnates de la droga, se perdió en la inmensidad del DF y sufrió junto a su familia la pandemia de la gripe A, el delantero cuenta las horas para volverse a Canelones porque extraña la pesca, el campo y los amigos.

 

 

Los narcotraficantes, los chupetines con picantes, el tráfico del DF y el miedo a la gripe A son temas que marcan la historia de Álvaro González, futbolista que llegó a México en 2002 y aún sigue, a sus 36 años, haciendo goles en Lobos BUAP, un equipo del ascenso mexicano de la ciudad de Puebla.
“Una vez, después de un partido con Dorados, llegamos al aeropuerto en el ómnibus y al lado se detuvieron dos camionetas. Un hombre empezó a gritar mi nombre y me bajé. Cuando volví, mis compañeros me preguntaron, ‘¿sabes a quién saludaste?´ No. ‘Es el narco más grande de Sinaloa´, me dijeron. Pero el hombre solo quería conocerme personalmente y agradecerme, porque yo había ido de Pumas a un equipo que buscaba crecer en el fútbol”. González fue el autor del primer gol de Dorados en el profesionalismo.
Sinaloa es uno de los estados más inseguros de México. “Hay mucha droga y es complicado vivir ahí. De pronto estás comiendo en un restaurante y empiezan a los balazos, porque al tipo que buscan los narcos justo está ahí en ese momento. Había lugares a los que yo no iba”, cuenta el Bola González (aunque en México suelen llamarlo La Bola), quien comenzó su carrera profesional en Cerro.
Dice que en Ciudad Juárez también “es complicado salir a comer afuera, aunque si tú no te metes no pasa nada”.
Villahermosa, la capital de Tabasco, era “tranquila”, hasta que llegaron “los Zetas y hacen barridas por todos lados”. Se trata de un grupo delictivo, cuyo principal negocio es el narcotráfico. En Tabasco jugó en Segunda división antes de ir a Puebla.
Las andanzas de González comenzaron a los seis meses de vivir en el Distrito Federal, cuando llegó otro uruguayo, Martín García. “El club nos dio un auto y salimos a conocer la ciudad. La vuelta duró desde las tres de la tarde hasta las nueve de la noche. Llamamos a nuestros familiares en Uruguay para decirles que estábamos perdidos. Nos metimos en ferias como la de Piedras Blancas para preguntar dónde estábamos. Pensábamos que nos iban a robar, entonces intentábamos hablar como mexicanos, pero no nos salía. Al final pudimos volver”, recuerda.
Adaptarse al tráfico del DF fue un sufrimiento para él que nació en Canelones: “Fue difícil llegar a una ciudad con 20 millones de habitantes, con altura y donde transitar por las calles es insoportable. Además se hablaba mucho de los secuestros y vivíamos encerrados en casa. Me juntaba con la Momia (Rodrigo) Lemos y no salíamos”.
Álvaro y su esposa Leticia tienen tres hijos que “hablan con el tono mexicano” pero cuando regresan de pasar las vacaciones en Uruguay “vienen hablando bien canario”, dice el nacido en Canelones.
Al picante también tuvo que adaptarse la familia. “Hasta las golosinas tienen picante; hay gustos suaves y fuertes; algunos son ricos”.
La gripe A, que primero atacó con dureza a México y luego se expandió por el mundo, no pasó inadvertida para él y su familia. “Yo estaba concentrado porque estábamos jugando la Liguilla y le dije a mi esposa que se fuera para Uruguay con los niños, porque si no se iba a enloquecer. Pero no quería viajar sola con los tres, entonces justo se dio que la novia del Pelado (Alejandro) Acosta, que es chilena, se iba y le dije a Leticia que aprovechara para volar con ella, por lo menos hasta Santiago. De ahí a Montevideo son dos horas”.
En Puebla vivió su mejor momento deportivo. Es ídolo del club, aunque antes de iniciarse el actual torneo no lo tuvieron en cuenta y arregló con Lobos de la misma ciudad. “En la B, acá, pagan mucho más que Uruguay. Pienso quedarme uno o dos años más y después tengo pensado volverme a Canelones, porque extraño la caza, la pesca y mis amigos”.
 Trayectoria: Cerro (1992-1997), Everton de Chile (1998), Frontera Rivera (1999), Bella Vista (2000-2001), Pumas (2002-2003), Dorados (2003), Lagartos de Tabasco (2004-2005), Puebla (2006-2009) y Lobos BUAP (actualidad).