Multitudinaria caravana celeste

03/01/2017

La selección uruguaya arribó este lunes, 22.30 hrs., al aeropuerto de Carrasco pero debido a la hora los festejos se corrieron para el martes 13. Entonces a las 11.30 hrs. los jugadores salieron desde el complejo Uruguay Celeste y vivieron una multitudinaria caravana. En una tarde muy fría la gente le puso el pecho al clima y salió a la calle, a tal punto que el ómnibus que llevaba a los jugadores iba a paso peatón. La capital uruguaya se vistió de celeste: balcones, ventanas, autos… y hasta el cielo. Los jugadores llegaron a la escalinata del Palacio Legislativo tras 4 hrs. de recorrido y fueron recibidos por el presidente de la República, José Mujica, quien eufórico dijo que los uruguayos nunca estuvieron "tan unidos". Tabárez pidió que más allá de resultados se valore el trabajo. "El éxito no son solo los resultados sino las dificultades que se pasan para obtenerlos", dijo el DT visiblemente emocionado. Diego Forlán agradeció a todos y resaltó el trabajo de todo el equipo.

Mujica dijo que iba a hacer de "maestro de ceremonia" y lanzó un mensaje de agradecimiento. "Por emoción, por cariño, un agradecimiento a todos los muchachos. Nunca hemos estado tan unidos por encima de las clases sociales, de los colores políticos, nos han dado una cuota de coraje y juventud. Gracias muchachos en nombre de todo el pueblo uruguayo,. Esto es de ustedes, esto se lo ganaron. Esta es la pequeña patria que les reconoce que no solo son guapos sino que son valientes, porque mantuvieron compostura y altura y nos dieron la esperanza de soñar. Gracias en nombre de todo el pueblo uruguayo", dijo el mandatario.

Mientras todos los jugadores filmaban, comenzó a sonar el himno nacional y luego habló el presidente de la AUF, Sebastián Bauzá, que agradeció a jugadores, técnicos y dirigentes.

La ovación a Tabárez fue conmovedora. El DT tomó el micrófono inalámbrico, se paró en el medio del escenario y habló. "Estamos sorprendidos, asombrados, impactados, emocionados. Pero sobre todo agradecidos. Muy agradecidos. Estos muchachos merecían un reconocimiento pero esto ha superado todo lo imaginable. No hay palabras para definir lo que hemos presenciado", dijo y reflexionó: "Está muy bien festejar partidos ganados y triunfos. Pero quizá no nos tendríamos que quedar solo con el resultado sino valorar lo que se hace. El éxito no son solo los resultados sino las dificultades que se pasan para obtenerlos, la lucha permanentes, el espíritu de plantearse desafíos y la valentia para superarlos. El camino es la recompensa. Gracias, gracias, muchas gracias. Uruguay nomá".

El capitán Diego Lugano, señaló lo que estaban sintiendo. "En Sudáfrica nos contaban la algarabía pero nunca nos imaginamos estos. Comentamos con los muchachos que esto que nos están regalando es mucho más de lo que merecemos porque apenas hemos hecho lo que cualquier jugador de este país hace: dar la vida por esta camiseta", comentó. Agregó que fueron con un sueño "fundamentado en el trabajo" de traer la copa del mundo. "Acariciamos la gloria pero no se dio y al volver nos encontramos con una copa mucho más allá de lo que podíamos imaginar. Ver al Uruguay unido, exteriorizando el orgullo de haber nacido acá. Gracias a la gente por este momento que estamos viviendo", indicó. Antes de finalizar le pidió a Mujica y a todos los políticos presentes que entre todos colaboren para que "este día no pase al olvido, para que la ilusión de la gente no sea efímera, para que clasificar entre los cuatro mejores no sea una hazaña sino una obligación, para que los Forlán, los Suárez y los Fucile que hay en este país puedan desarrollarse".

Sebastián Abreu tomó el micrófono y comenzó a saludar a algunos de sus compañeros. Mencionó a Fucile, a Suárez y por último se refirió "al orgullo más grande que tenemos todos, que fue la frutilla de la torta, tener el mejor jugador del mundo". El público explotó cuando Forlán se dispuso a hablar.

Centrado y analítico, el mejor jugador del Mundial agradeció a "toda la gente". "Era impensado el día que nos fuimos y en un país tan rico de historia como el uruguayo, lograr unir a todo el país es algo increíble", dijo. También hizo referencia al premio. Indicó que lo tomó por sorpresa pero que más la sorprendió la forma que lo festejaron sus compañeros. "Pero lo logré gracias a ellos", dijo y agregó que fueron "cuatro años de trabajo humilde y respetuoso". Sobre el final lanzó un mensaje: "Trabajando con humildad y respeto, haciendo las cosas bien se puede llegar lejos. Estuvimos en la semifinal del mundo y es un ejemplo para los niños, el darnos cuenta que es un país chico pero que no solo en fútbol sino que también hay abogados, doctores y otros profesionales que están en los primeros lugares".

Después todos los integrantes de la delegación recibieron sus medallas y terminaron cantando. Lugano pidió el micrófono y tomó la palabra. "Terminemos con el grito de guerra nuestro", dijo y comenzó: "Soy celeste, soy celeste...".

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